S.O.S Valencia

Solo tú con tu fuerza has podido devastar en apenas unas horas una parte de mi ciudad. Te has llevado por delante vidas enteras de personas que se despertaron un martes sin saber que sería el último. No puedo odiarte más porque sin tocar a nadie de mi familia le has arrebatado todo a muchos que no conozco. A otros a los que quiero les has herido el alma y el recuerdo. Ya no serán los mismos. No hay vuelta atrás.

Llegaste antes que nosotros y eres la dueña, me queda claro. Te habíamos olvidado porque hacía mucho que no te veíamos y sí habíamos dejado de temerte pero has destrozado mi tierra, a sus gentes y un futuro marcado por una catástrofe que no olvidaremos.

Pudiste asomarte y darnos tiempo a llegar a nuestras casas, subirnos a los pisos altos, abastecernos de lo necesario y prepararnos. Al menos hubiera estado bien saber que esto era una partida de ajedrez porque aunque nos hubieras puesto en jaque mate al menos te habríamos plantado cara. ¿Querías ganar? Lo has hecho. ¿Darnos una lección? Nos la has dado. A nosotros sí, a los que tenemos los pies llenos de fango, a los que hemos pasado horas incomunicados, a los que hemos pasado miedo y angustia.

Nos creíamos fuertes. Pensábamos que estaba todo controlado. Y en una décima de segundo te has cargado todo. Ojalá pueda entender algún día que has venido a enseñarnos. La pandemia nos dejó sin aliento pero tú has cambiado nuestro futuro para siempre. No he vivido una guerra pero supongo que esto es lo más parecido. Nos has arrollado. No has dejado que nos asomáramos al precipicio directamente nos has lanzado a él.

Veo tu color marrón adueñándose de miles de calles. Hogares que se han impregnado de tu olor. Miles de personas intentando aclarar lo poco que les queda y aquí sigues amenazándonos con tus nubes. ¿Qué más quieres de nosotros? Más frágiles no podemos estar y necesitamos ayuda. Deja al menos que nos llegue.

Nunca me gustaste. Siempre te di espacio entre mis miedos. Pero ahora me pareces terrible. Saldremos adelante porque la humanidad es imperfecta pero mantiene su instinto de supervivencia intacto. Pequeños pasos que nos harán volver a empezar porque si de algo estoy segura es de que todo pasa y tú también pasarás aunque ahora lo hayas hecho por encima de todos nosotros.

Desde aquí mi más sentido abrazo a todas y cada unas de las personas que se hayan visto arrolladas por esta D.A.N.A de 2024. Serás imborrable pero te superaremos.

Valencia está anegada de agua y barro. Las instituciones llegan tarde como casi siempre y vivimos en un caos del que no sabemos ni cómo ni cuándo saldremos. Nuestras fuerzas y esperanzas flaquean y ahora no podemos debilitarnos. Ya después buscaremos a los responsables pero ahora necesitamos que se gestionen bien todos los recursos. Hay muchas personas vulnerables que necesitan ayuda. Personas ancianas, de movilidad reducida, enfermas, niños pequeños, familias que se han quedado sin casa y un largo etcétera.

Deja un comentario