¡Feliz Cumpleaños Pequeña Campanilla I!

En unos días tu vuelta al sol concluye y empieza una nueva que te llevará a recorrer un nuevo camino y a vivir intensamente esos trescientos sesenta y cinco días. Si algo tiene la casi adolescencia es que todo parece acabarse en un instante y volver a comenzar al minuto siguiente.

Doce años desde aquel 30 de enero en el que no esperaba tu llegada pero estaba deseando sostenerte. Creo que se unieron mi deseo de abrazarte y tus ganas de que lo hiciera lo que te trajo a este mundo antes de tiempo pero a tu tiempo. No puedo olvidar y no quiero hacerlo esa primera sensación de olerte, de apretarte contra mi pecho y de saber que serías la mejor decisión de mi vida.

Has crecido mucho y esperas con impaciencia pasarme en altura y lo que no sabes es que cada centímetro que alcanzas te aleja de ser una niña para convertirte en toda una mujer. Y te miro cuando no te das cuenta y aunque hay días que las hormonas ponen difíciles las cosas veo a una personita maravillosa, respetuosa, con ganas de superarse, con sueños, con ganas de viajar y de recorrer el mundo.

Elegiste la cancha como modo de demostrar tu talento pero el mayor de ellos es que sigas siendo tú pese a todo y a todos. Me encanta que me vuelvas loca con tus historias del colegio y que no guardes nada para ti, que quieras dar tu opinión sobre cualquier tema y que sigas apoyando tu cara en mi hombro mientras me coges de la mano.

Sé que piensas que el mundo es injusto y que hay situaciones que querrías que se solucionaran con una varita mágica pero la vida ya sabes que no funciona así.

No tengo idea de lo que harás de mayor, donde vivirás ni con quien, si serás madre o me pedirás que te enseñe a hacer croquetas pero estoy segura que vas a cuidar de tu hermana el resto de tus días y no puedo sentirme más feliz.

Vayas donde vayas voy a a acompañarte y permaneceré a tu lado disfrutando de cada paso que des porque cada paso estoy segura que te acercarán al lugar en el que quieres estar.

No sé cómo era mi vida antes de que te instalaras en ella pero no volvería a esa vida porque en estos doce años he aprendido más contigo que con nadie ni nada. Me has hecho fuerte y vulnerable a la vez porque no hay cosa que más me duela que ver como alguien puede romperte en mil pedazos. No voy a poder salvarte ni protegerte pero voy a estar ahí sin allanarte el camino preparando mi bastón por si los necesitas.

¡Felicidades mi Pequeña Campanilla I! Verte cumplir años es el mejor de mis regalos y mi deseo cada vez que soplo las velas de mi tarta.

Te quiero, mamá.

30 de enero de 2025

Deja un comentario