¡Feliz cumpleaños Pequeña Campanilla I!

No puedo creer que haya pasado otro año y esté de nuevo sentada frente al ordenador para felicitarte por un año más cumplido. Estarás pensando mientras lees esto que aún te quedan unos días pero sabes que no me gusta llegar tarde y menos si se trata de ti.

Mientras escribo suena tu canción de fondo e igual que hace trece años atrás pienso que fuiste la suerte de mi vida y que siempre serás junto a tu hermana el “gracias” más grande que puedo darle al cielo. Sé que no podré olvidar la primera mirada de tus ojos, ni esa piel tan calentita al salir de mí, tu olor me acompañará siempre y tu dedito enganchándose al mío.

El trece es mi número pero no será el tuyo y solo te deseo que te traiga durante este año todas las bendiciones que me ha traído a mí. Lo que más me gusta es mirarte sin que te des cuenta y llorar en silencio mientras pienso lo rápido que ha pasado el tiempo. Voy robando minutos y creando pequeños recuerdos bonitos a los que puedas ir cuando necesites un refugio.

Sé que vas a retarme mucho, que me armaré de paciencia para comprenderte en estos años locos que nos vienen pero me encanta poder hablar contigo de cualquier tema. Sabes que me vuelves loca pasando de un tema a otro y que tu curiosidad no tiene límites. Sabes más de economía que yo, juegas muy bien tus cartas pero sigues queriendo mi hombro y para mí eso es todo lo que necesito que entiendas. Llueva o truene, hagas lo que hagas, aunque te equivoques cien veces, aunque fracases otras tantas, estaré en primera fila para abrazarte y decirte que “todo pasa y eso también lo hará”.

El espejo refleja tu imagen pero no proyecta la chica tan maravillosa en la que te estás convirtiendo. Tratas al resto con cariño y respeto. Leal como nadie, trabajadora, responsable y valiente. Fuerte como un roble, deportista, inteligente y con esa luz que ilumina. Sé que te eduqué como un delfín pero con el tiempo aprendiste que estabas rodeada de algún que otro tiburón así que con alguna que otra decepción estás aprendiendo donde están tus propios límites.

Ojalá nunca olvides lo que vales y no necesites que nadie te lo recuerde. Ojalá este año el tiempo se detenga un poquito más y no corra tan rápido aunque me temo que eso no sucederá.

¡Feliz cumpleaños mi Pequeña Campanilla I! Que lo disfrutes como solo tú sabes. Tu familia y amigos siempre celebrarán la suerte de que formes parte de su vida.

30 de enero de 2026

Deja un comentario