conunasdesilvia.com

Hoy estamos de estreno y lo hacemos a lo grande porque no solo cambiamos nuestro nombre si no también nuestra imagen y nos hacemos el firme propósito de con cada palabra traer un poquito de aliento, con cada párrafo consuelo y con cada texto revelar pensamientos y sentimientos que nos identifican a todos en algún momento. Porque quien está detrás de este blog es una mujer, una madre y una maestra que empezó hace seis años a contar y decir en voz alta que lloraba por la pérdida de su padre, que tenía sentimientos encontrados con la maternidad y que la educación debía cambiar el mundo.

Si me preguntan si era un cambio buscado, la respuesta es que no. Han sido días de aprendizaje tecnológico, de búsqueda de información y de muchas horas de trabajo pero ante la posibilidad de perder creció en mí con más fuerza que nunca la certeza de no hacerlo. Y aunque mi baraja no tenía ningún AS mi confianza suplió cualquier obstáculo.

Nuestra vida está llena de infinitas posibilidades, unas más elevadas que otras. Algunas nacen de la rabia y el dolor pero si algo les puedo decir es que todas ellas son válidas. Nadie puede juzgarnos pero cada uno de nosotros lleva puesto el par de zapatos que ha elegido.

Nunca me asustaron los retos, si fuera así no habría sido madre porque no hay mayor reto que ese. Caminar sola y hacerlo desde el punto cero tampoco porque a mis espaldas llevo un gran bagaje y algunos años de autoconocimiento. Pero si hay algo que me ha hecho madurar es despertar de mi ingenuidad.

Hablo de ingenuidad no de inocencia, esa bella y bonita que se ve reflejada en las miradas limpias. Esa ingenuidad me llevó a depositar mi confianza en externos y dejé en sus manos detalles muy importantes. Hasta hace un tiempo no me preocupé de ciertos ámbitos y confié ciegamente. Si algo aprendí últimamente y más en esta semana es que la confianza en el otro tiene que tener límites y es más responsable e inteligente actuar así.

Tropiezo muchas veces en la misma piedra como supongo todos los que me leéis y todos dejamos en manos de otros aspectos importantes como el dinero o la tecnología. Y llega el día en que la confianza se quiebra y no hay nada más que decir ni que hacer.

Soy ingenua, no confío rápidamente en nadie pero cuando me entrego dejo que inunde mi espacio. Después de que la empresa que alojaba mi dominio me pusiera en la cuerda floja he despertado. Mi confianza tiene un precio y mi espacio tabiques. Hay cosas que no se pueden comprar con dinero y es mejor dejarlas ir.

Como ven el nuevo año ya viene pisando fuerte con nuevos caminos y aprendizajes. Con un nuevo blog y con muchas ganas de seguir aportando luz. Mi verdad, mi yo, mis heridas, viejas y nuevas, mis sueños, mis esperanzas e ilusiones.

El camino está lleno de infinitas posibilidades y decidí encaminar mis fuerzas y energía para crear no para destruir. Recuperé aquel primer post, y el segundo y todos los que vivieron después y que cuentan mi historia. Un blog que nació del más profundo amor de una hija a un padre y que ha ido creciendo y madurando. Y así seguiré dejando caer palabras, arrastrando párrafos, mezclando versos y contando cuentos.

Si me acompañan, aquí estaré.

¡Muchas gracias!

2 comentarios sobre “conunasdesilvia.com

  1. Muy verdaderas e importantes palabras, un gran alerta a todas nosotras, mujeres que nos han de alguna manera traicionado. Aunque la confianza es essencial, estar a mercê de alguien es terrible, sinto que hay que llegar en un equilibrio. Besos.

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